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Un mes sin comprar

escrito por Jessica V. 10 febrero, 2019

18 macetas (3) después, me pregunto si no debería haber metido también lo de la ropa de hogar y la decoración en el saco de cosas que no compro. Porque tampoco es que compre una barbaridad de eso (tengo la casa decorada al 90%), pero algo sí que ha caído este mes. (Y todo de la nueva colección, coño).

un mes sin comprar

Y DESPUÉS DEL AÑO SIN COMPRAR, ¿QUÉ?

Algo que no me he planteado antes de hacer esto y que sí que me han preguntado estas semanas es qué va a pasar después. Porque no me ha preocupado mucho principalmente. Lo que he leído de las experiencias de otras personas es que como te has acostumbrado a eso, simplemente sigues con ello por inercia y si te compras cosas es después de haberlo pensado mucho. Ni tan mal.

Según mis compañeros de trabajo, compraré el doble. En plan porque sí, supongo que ¿de ganas acumuladas? O de haber destrozado mi ropa de tanto usarla, no lo sé.

Personalmente creo que no. Mi idea no es no volver a comprar nada nunca jamás, pero sí ser mucho más consciente de qué compro, por qué, dónde y, sobre todo, cuánto. Imagino que de aquí a un año habré desgastado algunas de mis prendas, pero no sé si tanto como para cambiarlas. Estamos hablando de ropa que tengo desde 2013, aguantar, está aguantando como una campeona. En cualquier caso, el plan es que la vuelta a las compras sea por necesidad real y no por capricho, moda o hábito social. Se puede vivir sin participar activamente en las rebajas ¿no?

PARA QUÉ LO ESTOY HACIENDO

En realidad, algo que espero de este año es salir de él con menos cosas. Sobre todo, menos necesidades. Saber valorar lo que ya tengo frente a las cosas nuevas que pueda comprar y dar las gracias como corresponde (o sea, conscientemente) por todo a lo que tengo acceso. Más allá de esto, no me he planteado qué quiero sacar de este año.

Es curioso que esto solo me lo haya preguntado una persona. Para qué, no por qué. El resto de la gente no pasa del «¿Nada de nada?». Y también era algo que no me había planteado. Sé que es porque no quiero participar en la ruedecita de hámster que es la industria textil ahora mismo, pero ¿para qué? Quizá simplemente para parar y reeducarme. Para que algo cambie.

COSAS QUE SÍ HE COMPRADO

Ya sabíamos que este mes iba a ser el más complicado de todos (hasta diciembre que vuelva a empezar el circo): Navidades, rebajas, cumpleaños (esto último en plural: el mío, el de mi novio, el de mi madre. Ha estado jodida la cosa). Así que inevitablemente cosas de la lista negra han caído tanto para Borja, que también está con este rollo, como para mí:

LO QUE NOS HAN REGALADO

  • Un jersey
  • Unos calcetines con relleno de borreguito para andar por casa (que llevo ahora mismo y no me voy a quitar hasta marzo)
  • Unos pendientes
  • Un collar
  • Dos libros (Los Asquerosos y Norse Mythology, ambos para Borja)
  • Un vinilo (El blanco de los Beatles)

Una cosa que me he preguntado respecto a los regalos: Si no te gustan, ¿cambiarlos cuenta como irte de compras? Porque al final estás eligiendo una cosa que sí que te gusta y consiguiéndola a cambio de otra (o sea, básicamente comprando pero pagando en especie) ¿no?

LO QUE HEMOS COMPRADO

  • Dos juegos de mesa
  • 3 macetas
  • 2 cajas de madera
  • Dos pares de medias (que básicamente son fungibles porque la velocidad a la que se rompen no es ni medio normal. ¿Es que nadie va a hacer unas duraderas por fin? Coño, que son de nylon)

También me compré los botines de la excepción, y eran preciosos y cómodos y estaban en rebajas, el sueño de cualquier compradora de zapatos, pero los terminé devolviendo. No me parecía bien empezar el año sin compras comprándome unos botines, fíjate. Además, tengo suficientes zapatos como para no necesitar esos, me puedo poner otras cosas para ir andando al trabajo.

En resumen: Jessi 1 – Rebajas 0

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