INICIO ElegABS Hunter ¿Y si dejo el CrossFit?

¿Y si dejo el CrossFit?

escrito por Jessica V. 16 septiembre, 2016

elegance-hunter-crossfitera-1elegance-hunter-crossfitera-2

Hoy he visto Love, Rosie otra vez, petits. Lo he hecho antes de ir a CrossFit porque no le tengo miedo a nada. Además, ¿quién no ha llegado al gimnasio llorando alguna vez? Está bien, puede que dos. Máximo-máximo tres, lo juro por Dios. Además que la cuarta fue que se me había metido algo en el ojo. Y la quinta empecé una vez allí y fue culpa de los arch rocks, (que os juro por mi vida que me dan una angustia que solo me quiero morir. Llorar era lo de menos en ese momento). Y que me pongo tan roja, pero tan roja que casi no se nota. Hago así un poco y parece que es sudor, o algo del esfuerzo.

No, en realidad una vez allí las ganas de llorar me las aguanto como una campeona, y, desgraciadamente, estos meses me las he tenido que aguantar bastantes veces. He querido achacarlo al calor, pero lo cierto es que este verano mi cuerpo no ha estado respondiendo en los entrenamientos y ha sido duro. Porque te sientes impotente, sobre todo porque no entiendes por qué te cuesta tanto levantar un peso menor al que estás acostumbrada, ya no digamos el mismo. Menos rondas con menos peso y en más tiempo.

Mentiría si os dijese que no me he planteado dejarlo. Que igual el CrossFit no era para mí. Que fuese por lo que fuese, ya no tenía que formar parte de mi vida. Porque ya no solo era que no me hiciera feliz, sino que volvía a casa mentalmente hecha polvo; porque a las agujetas te acostumbras, pero a la impotencia, al rechazo que te está presentando tu propio cuerpo no hay manera de acostumbrarse. Y ahí sí que lloré.

Un poco a regañadientes, y en deferencia a lo importante que ha sido para mí haber descubierto este deporte, he pasado agosto y empezado septiembre haciendo todas las variaciones que he podido para intentar volver a sentirme cómoda en el box, porque hay un número limitado de veces que quieres llegar a tu casa al borde de las lágrimas: reduje el número de clases, por si no estaba descansando suficiente; cambié las clases al horario de mañana por si era el calor; comía más; bebía más agua…

Supongo que algo de esto debió funcionar porque ya no vuelvo odiándome a mí misma a mi casa (which is pretty great) y ha empezado a entrarme el gusanillo de entrenar 5 veces por semana de nuevo y ponerme metas de aquí a fin de año. Pero ahora me da mucho miedo lanzar las campanas al vuelo de nuevo, por si dentro de dos días la cosa vuelve a ir para abajo. Petits deportistas, ¿qué haríais si estuviéseis en mi situación?

jessica-2Bv-2Bgrutch1

 

 

P.D.: Sí, esa de las fotos soy yo, de un evento crossfitero en Barcelona.
P.D. 2: Sí, todavía necesito dos gomas (FINITAS) para hacer dominadas.
P.D. 3: Y encima me dio una insolación.

 

si-te-gusta-el-deporte

gimnasiocrossfiteracrossfit-1

Lo mismo te gusta esto también

3 COMENTARIOS

Cris 24 septiembre, 2016 - 06:52

No creo que porque estés atascada en el Crossfit debas dejarlo. Otra cosa es que no te entusiasme como antes. A mi, personalmente, me engancha mucho. Estuve varios meses con el Crossfit abandonado porque no me encajaba en los horarios…ahora en cuanto volvi, cinco días seguidos. Engancha totalmente.
Supongo que, si tuviera que darte un consejo, sería que reflexionaras si realmente es el Crossfit lo que te tenía tan apagadilla o realmente era otra cosa.
Un saludo

Reply
Anabel Avila 11 noviembre, 2017 - 19:17

Hola Jessica!
Sé que este artículo es antiguo, pero por casualidad lo he encontrado y me gustaría que me dijeras que no has dejado el Crossfit, porque aunque a veces parece que uno esté atascado, con el tiempo todo mejora y espero que no lo hayas dejado.
Cuéntame! Cómo te va?
Pd: Estuve hace poco en la Huella entrenando, entrenas allí?

Reply
Jessica V. 13 noviembre, 2017 - 07:25

¡Hola, Anabel! 😊
Al final no lo dejé, no. Bueno, me di un tiempo cuando me mudé, creo que estuve un par de meses sin ir hasta que me acostumbré al curro y al máster y la casa y todo, pero volví y me metí en el Bellum en Madrid. Y ahora bien otra vez, me estoy recuperando de una lesión en el subescapular (que es un coñazo que te mueres estar lesionada, honestamente), pero ya estoy volviendo a entrenar, así que fenomenal 😁

En la Huella estuve el verano pasado en Wodstock, porque mi chico vivía en Barcelona y entrenaba allí. Y fue una pasada. ¿Estás entrenando allí habitualmente?
(Por cierto, estoy viendo tus vídeos ¡y me encantan!)

Muchas gracias por el comentarios guapa,

¡Un besazo!

Reply

Deja un comentario