
Día 15: El ecuador del reto, hoy quedan menos días para terminar de los que llevo con la dieta. Eso motiva. Aunque me he levantado algo empachada, quizá cené muy tarde (tortilla, por cierto), las digestiones y yo tenemos una relación complicada. De todas formas, quitando anoche por el tema de haberlo hecho tarde, no he vuelto a tener digestiones pesadas y no me canso de decir que me siento más ligera. Es precisamente porque no hago comidas supercopiosas. Aunque después del gimnasio podría comerme un jabalí, sinceramente. Sigue apeteciéndome un montón comerme una galleta. Creo que es lo primero que voy a comer el día 11 de febrero.


¡Qué desgracia! Y hablando de desgracias: mi jefa. Pues no se pone a hablar hoy la tía de fresas con nata, haciendo hincapié en todos los aspectos de la nata. Vete a la mierda, bonita. A veces en el curro me entran ganas de marcarme un Emily, de verdad os lo digo. ¡Ay, cuando empiece a hablaros de mi curro! Nos vamos a reír.