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París

    Creo que los mexicanos de mi universidad de París tenían algo conmigo. (Que igual no es conmigo solo pero como os lo estoy contando yo pues eso). Total, que no es que no me gusten, de hecho mis amigas mexicanas son tan monas que me las comería a besitos, pero con los chicos tengo dos problemas. El primero, que soy mucho más de nórdicos (a las pruebas me remito) y el segundo, que ya conocí al mexicano perfecto, y CLARO, todo lo que venga después pues ya no… No.

    Y ahora me hace gracia porque una de las últimas cosas que me dijo este chico tan mono mientras estábamos en Madrid (porque nos conocimos en París, pero en navidades vino a verme a Madrid ya que visitaba España) es que ya no podía conocer a ningún mexicano más. Que el próximo semestre si se me acercaba algún chico tenía que decirle que ya tenía cubierto el cupo, que lo sentía mucho pero que el puesto ya estaba ocupado. Y bueno, un poco sí, la verdad.

    Es más, si hubiese sido por él no me habría acercado a ningún otro tío en general nunca jamás hasta que él hubiese vuelto a por mí a Europa (esto dicho por él, ojo –suspirito-). Aunque vista mi suerte IGUAL debería plantearme seriamente esta opción. ¿Cómo lo veis? El celibato no puede estar tan mal.

    Lo bueno es que la cultura es parecida (que no igual) y estoy enamorada de la comida de México. Lo malo es la barrera del lenguaje. Que será el mismo idioma PERO NO. (Yo soy un poco de esas que pone cara de desengaño total cuando ve que la película que va a ver online está con audio latino, también os lo digo). Y es que más de una vez me he quedado con cara de circunstancia hablando con Daniela porque dice cosas como ¡Pinche perro! güero (que teniendo en cuenta que lo de ¡Pinche perro! lo dice con cara de mal humor refiriéndose al holandés, yo supongo que es malo. Y bien. ¿Veis por qué la quiero?).

    Total, que esto es algo que los no-castellanoparlantes no entienden. Y siempre, SIEMPRE, que hay un latinoamericano, un español y alguien que no hable español (como un chiste) sale el tema:

    —But it’s easier for you two, you speak the same language.

    Y claro, hay que explicar que sí pero no. Y pones EL ejemplo (lo habéis hecho todos en esta situación):

    —Yes, but there are tons of differences. Like some words that have a complete different meaning for each of us. For example: Coger. In spanish is something like catchgrab or take. Like «take that beer» or «catch a ball». And in mexican means to fuck.

    Y ya está. El tercero en discordia lo flipa todo, se le ilumina la cara y se pasa media hora de reloj haciendo la gracia.

    25 julio, 2014 1 COMENTARIO
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