
—No es por ser melodramática, pero me voy a desmayar.
—Pero ¿ya? ¡¿Y si te vas a desmayar para qué vienes?!
—Hombre, porque en algún momento hay que hacerse análisis ¿no?
Bueno, pues así he empezado la mañana. Porque yo entro a los sitios diciendo eso para causar impresión. Imaginaos el percal si de repente me caigo ahí en medio. No, hombre, no. Yo lo aviso y ahí se las compongan. El caso es que después de la sorpresa inicial, las auxiliares de la clínica lo que han hecho ha sido bombardearme a preguntas y cosas para distraerme. Y bien. Al final ni me he mareado. Pero claro, es que París da para que la gente hable un montón.
Mis temas favoritos son lo idiotas que son los franceses y lo bien que viste la gente. Como no he podido discutirlo con ellas, os lo cuento a vosotros. (Lo de los franceses, no, que eso ya lo hemos cubierto, lo de la moda).



