

Petits, tengo que confesaros una cosa: tengo una cosa muy fuerte con este libro de cocina. En serio. Quiero tener bebés con él. O con Jamie Oliver, la verdad es que ahora mismo me da igual.


Petits, tengo que confesaros una cosa: tengo una cosa muy fuerte con este libro de cocina. En serio. Quiero tener bebés con él. O con Jamie Oliver, la verdad es que ahora mismo me da igual.

[Todavía estoy escuchando villancicos. Fuck San Valentín!]
Bueno, llega ese momento maravilloso del año en el que las solteras resentidas y los feos del mundo se convierten en portavoces máximos del cinismo y se suben a su pedestal de odio supremo, mirando por encima del hombro a todo aquel que muestre el mínimo interés por el amor y las demostraciones del mismo. Sí, petits, ha llegado San Valentín.
Visto el exitazo del post sobre Cómo salir bien en una foto: Lo que no hay que hacer, he pensado que ahora que llega San Valentín debería hacer otra sobre cómo salir sexy en las fotografías, porque hay mucha gente que, por lo que sea, cree que enviar una instantánea en pelotas desnudo con un lacito ahí mismo (en lo que viene siendo to’l asunto) es el regalo perfecto. No seré yo quien juzgue a esta gente, porque cada uno regala lo que le da la gana, pero por favor, absteneos de mandármelas a mí porque ver penes con alitas de Cupido hiere mi delicada sensibilidad femenina.
Además, yo entiendo que hay gente que no se conforma con salir bien, que también quiere salir atractiva. ¿Creo que igual es querer abarcar demasiado? Sí, pero no digo nada, yo os enseño.

Total, que quieres ponerte delante de la cámara y salir supersexy porque quieres cambiar la imagen de perfil de Facebook, o porque, qué se yo, necesitas una foto nueva para el curriculum. Aquí tienes una guía pormenorizada de cómo hacerte una foto sensual paso a paso:
