Mi blog es como una reproducción a pequeña escala de mi vida. Y estas imágenes lo (nos) representan bastante bien, vaya. Zapatos altísimos, collares vistosos, mi gorro con orejas (que lo habéis visto mil veces aquí), mis dos revistas favoritas (vale, también soy un poco de Vogue, pero es que la Glamour es la Glamour) y sí, leo revistas masculinas, la verdad es que a veces están bastante mejor redactadas que las de mujeres y por Dios cómo me río con los artículos de GQ online. (Estoy a ver si consigo que alguno de los redactores me traiga un zumo a la cama, pero no sé, no deben de tener exprimidor en casa…) Maquillaje, porque en realidad soy fea, pero no se nota mucho porque me pinto muy bien. Unas gafas de sol bien grandes para cuando ni el maquillaje funciona. Y mi teleobjetivo. ¿Sabéis eso de que el tamaño no importa? Es mentira, y esto es así.

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Comfy vs. Chic: Fight!

Por Jessica V.
bufanda manta kenzo

Una cosa que siempre me ha intrigado de vosotras (hablo en general) es hasta que punto sois capaces de hacer sacrificio en aras de ofrecer una imagen arreglada, femenina e incluso sexy. (…) ¿Realmente os merece la pena tanto dolor y sufrimiento? 

Cuando leí el comentario de Santy en la entrada en que os preguntaba sobre qué temas os gustaría que hablase, lo primero que me vino a la cabeza fue un diálogo de una serie de televisión:

La comodidad antes que la moda.
¿Desde cuándo?

Y es que es así, en la mayoría de los casos no anteponemos la comodidad al ir guapas.

Los principales enemigos de las fashionistas (alguien va a tener que pasarme un diccionario con palabras de blogger de moda para que esto quede más bonito ¿eh?) son el frío y los zapatos incómodos. Porque «con lo que me ha costado subirme la cremallera del vestido yo sola en casa no me tapo ni que me maten» «son muy altos, aprietan y se me clava la pedrería en los deditos, pero cómo no me los vas a poner con lo bonitos que son, ¡por Dior!»

A veces pienso que ojalá hubiese cuajado la moda de las bufandas-manta de Louis Vuitton y Kenzo (que Santy decía en su comentario que la pashmina de su amiga más bien parecía una mantita de sofá y lo mismo era toda una trendsetter y él sin saberlo) porque qué gustito ir con un nórdico por la vida.

Santy preguntaba si merecía la pena. Para mí merece la pena todo lo que me haga sentir bien, y me siento fenomenal saliendo de casa sabiendo que voy elegante (aunque vaya en vaqueros). El truco está en encontrar el equilibrio. También es verdad que yo no me compro zapatos a sabiendas de que no los voy a poder utilizar toda la noche y no me pongo unos tacones con los que no pueda caminar durante más tiempo del que dura mi cita (quedada o reunión familiar). Los andares de pato son espantosos.

En cuanto a la temperatura… En mi caso hago lo que puedo por no pasar frío yendo mona, pero si se da el caso, no me quejo, que no es elegante y yo me lo he buscado.

¿Para vosotras merece la pena?
bufanda manta louis vuitton
Pics via Jak&Jil
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