
LA DESEXUALIZACIÓN DE LOS FRANCESES: ESE DRAMA
Desexualización: Proceso psíquico en el que un individuo tiende a eliminar cualquier referencia sexual en su vida; parece ser un mecanismo de defensa para evitar posibles experiencias frustrantes.

Desexualización: Proceso psíquico en el que un individuo tiende a eliminar cualquier referencia sexual en su vida; parece ser un mecanismo de defensa para evitar posibles experiencias frustrantes.
Esta mañana he salido de casa a las 8 con una resaca nivel 253, dejando en mi cama a un holandés de metro noventa durmiendo. Con una copia de las llaves de mi casa, su propio cepillo de dientes y más de un par de pantalones y camisetas en mi armario. Además de libros y cosas.
Pensemos en esto por un momento, por favor. Que apenas hace un mes, dos semanas y dos días que fuimos a patinar con sus amigos a Hôtel de Ville (así, redondeando). ¿Qué está pasando aquí exactamente? No estaremos viviendo juntos ¿no? En plan ¿ya? ¿Tan pronto? No, me habría dado cuenta. Creo.
Por otro lado, la primera vez que me cogió de la mano fue en nuestra tercera cita.
Así que con estos antecedentes no debería sorprenderme que en un mes tenga tantas cosas en mi piso. Pero joder ¿cuándo dejó de ser un gran paso en una pareja el ir cogidos de la mano por la vida? ¿No cuenta como formalizar la relación? Quiero decir, eso es como decir explícitamente «Oye, que sí, que es mi novia. En serio». No es tan oficial como cambiar el estado de Facebook evidentemente (que, por cierto, qué puñetero asco pero qué útil con respecto a las amigas de tu novio) pero bueno, ahí está.
En fin, que esta mañana he salido de casa dejándole durmiendo (máááás mono) y cuando he vuelto me he encontrado con…
Puede que me haya pasado toda la mañana viendo Parenthood y Cinco hermanos. En parte es porque ya me he acabado todas las temporadas de Everwood (la mejorcísima serie de la historia) y en parte porque ahora mismo echo mucho de menos a mi familia.
Resulta que ayer fue el cumpleaños del Holandés Errante y sorpresa-sorpresa, su familia ha venido a visitarle. En principio solo iban a venir su hermana y su cuñado, pero al final sus padres también. Y muy bonito todo. Y muy emotivo y muy guapos todos. Porque sí, les he conocido. (Para nada está yendo esto demasiado rápido ¿eh? No). En realidad solo he pasado la tarde-noche con la hermana y su novio, pero bueno, close enough. (Tampoco hay que forzar).

Ella es preciosa y él os juro que parece sacado de un anuncio (creo que podría acostumbrarme a ser la fea de la familia, la verdad). Además son encantadores y se quieren tanto y le quieren tanto a él que… Yo que sé. La mayor parte del tiempo que pasamos juntos se dedicaron a contarme cosas sobre él TAN tiernas que solo podía pensar «Oye, de verdad, no hace falta que me lo vendáis más, si ya estoy saliendo con él ». Pero bueno, bien.
El caso es que entre eso y que ayer mi familia se reunió y se dedicó a mandarnos fotos a mi hermana y a mí por Whatsapp (qué modernos son mis tíos, de verdad) pues me he levantado hoy con una mamitis que te cagas. Y me he puesto a ver las únicas dos series que se me han ocurrido sobre grandes familias. Como la mía. Porque yo también tengo una hermana preciosa y podría pasarme días hablando de todas las cosas maravillosas que hace y todas las trastadas que hemos hecho. Y cuando tenga que volver de París me dará una depresión de morirse pero mi familia estará ahí.
