
Para el que no se haya dado cuenta, que seguro que vosotros sí, ya ha llegado esa época maravillosa del año en que todo Internet se llena de consejos sobre dietas y fitness; ese momento en que toda persona con bajo índice de grasa corporal se convierte de repente en un experto nutricionista (porque todo el mundo sabe que estar delgado te convierte en un maestro de la salud. Que no digo yo que haya que estar gordo, no, pero que ser de constitución delgada no te hace un experto, sobre todo cuando te he visto meterte entre pecho y espalda una pizza mediana y una coca cola de litro y medio, pero ea). Petits, ha llegado esa etapa del año en que te miras en el espejo y dices «Hostias, estoy gordo».


