

Domingo por la mañana, típico día para ir al Marché aux Puces de Saint-Ouen en el norte de París. Norte y periferia. Lo que viene siendo la zona chunga de París (debería haceros un mapita de las zonas buenas/malas de París ¿no?). Ni que decir tiene que mi amiga E. y yo no duramos allí ni 15 minutos. También es que nos perdimos un poco y preferíamos conservar todos los órganos vitales a vagabundear buscando el mercado de antigüedades que hay en esa zona. Así que cogimos el metro de vuelta y cuando volvimos a sentirnos seguras (cuatro paradas después por lo menos), decidimos regresar a nuestra parte favorita de la ciudad: Châtelet. Y desde allí caminamos hasta el mercado de las flores. Y qué bonito y qué seguro todo POR DIOS. Estamos muy mal acostumbrados a estar solo por las zonas buenas de la ciudad y a ver éstas en las películas, y parece que la capital de Francia es todo luz y colores y demás, pero NO.
De todas formas, haya lo que haya por ahí fuera, para lo que me queda aquí, creo que voy a pasearme solo por las calles bonitas.











