Follarines, follarines everywhere

Petites, el otro día creía que lo había dicho todo sobre los follarines, pero me he dado cuenta de que no. De que me he saltado lo más importante, o por lo menos una de las cosas más importantes. Y es el porqué seguimos cayendo con estos canallas.

En el fondo a todas nos gustan un poco los follarines de los bosques, porque son un poco así, pero son divertidos y es mucho más agradable entretenerte con ellos que tener que aguantar a un plasta que se queda pillado cada vez que habláis. Pero no os engañéis, no seguimos saliendo con ellos por eso, no, no te gusta tu vecino aún viéndole pasar con una chica diferente a la semana porque sea mono. Te gusta porque te han enseñado que se puede reformar. «La gente cambia» (ME LO CREO, TÍA). Cientos y cientos de películas y series en las que ese tunante (porque si es el prota es un tunante, y no un gilipollas integral) se lleva al huerto a una chica tras otra hasta que conoce a la protagonista, se enamora de ella y se reforma para demostrarle su amor. Bueno, pues una cosa os voy a decir, no sois esa protagonista (ni vosotras, ni yo, que lo he comprobado); ni él es ese caradura. Es un sinvergüenza del montón, del montón de los guapos, vale, pero sinvergüenza al fin y al cabo. Porque es que encima no hay ni uno feo ¿eh? Siempre son los más atractivos del reparto (con razón, obviamente, punto nº1 de la guía del follarín) hay que joderse. Y siempre acaban con esa chica con la que te identificas tú:

follarines de pelicula SIGUE LEYENDO

Querido Papá Noel

Querido Papá Noel,

Este año me he portado muy bien. De hecho, no está bien que yo lo diga, pero me he portado fenomenal, no sé si estabas pendiente pero eso. Estoy un poco nerviosa al escribirte esta carta porque la última que escribí fue a la Selección Española para que se esforzase un poco por ganar el partido aquel contra Holanda en el Mundial y ya sabemos cómo acabó (en lágrimas. Qué vergüenza, yo los expatriaba). De verdad, no se puede confiar en los hombres. De hecho, no te ofendas, pero ¿está Mamá Noel por ahí? Que se ponga.

Querida Mamá Noel,

Este año me he portado muy bien. Supongo que ya te habrá contado Papá Noel (¿Santa? ¿En casa le llamas Papá? ¿Nicolás? ¿«Eh, tú, gordo, que cada día está más gordo»? Que no te juzgo, es por saber) que este año lo he bordado, así que no me voy a extender más en este tema. Por eso, creo que como recompensa, bien merezco todas estas cosas (no una o dos, todas, Mamá Noel, TO-DAS):

wishlist navidades 3 SIGUE LEYENDO

A París hay que volver por Navidad

navidad paris

No os lo vais a creer, pero a pesar de haber vivido un año en París, no he visto todo de la ciudad. Bueno, por no ver, no he visto ni Versailles. Y de lo demás ni os hablo porque me da una vergüenza que me muero (y hay altas probabilidades de que además me ponga a llorar con la tontería). Total, que sé que en algún momento volveré, para recordar cositas y pasear por Les Tuileries y demás (porque eso hay que hacerlo siempre) y creo que solo hay tres épocas en las que merezca la pena hacer este viaje: la semana de la moda, en primavera y en Navidad:

Durante la semana de la moda todos sabemos por y para qué: uno de los días pasas del turismo y te vas a ver al famoseo y el postureo en la puerta de los desfiles (y si cae alguna foto pues eso que te llevas y si ves a los Beckham ya apaga y vámonos).

En primavera, cuando todavía no esté eso petado de turistas y ya haya flores, solecito y enchufen las fuentes de los castillos: no hay nada más bonito que París en flor. (Bueno, Disneyland con flores, quizá. Pero es un “bonito” diferente).

Y en Navidad: menos turistas y el mercado de navidad de los Champs Élyseés. No hay mejor mercado navideño que ese, todo son luces, colores, cosas cuquis y además tienen churros y los llaman chichis en algunos puestos (esto es totalmente verídico). ¿Y el vino especiado? Eso aquí no lo hay (¿Lo hay? Si es que sí, mentidme). Es lo mejor del mundo o qué. Además todas las tiendas están decoradas e iluminadas: pasear por Saint-Honoré y ver Prada y demás con árboles de navidad enormes es como para echar la lagrimita.

01diciembre13 (24)navidad en paris

La verdad es que no pasa un día sin que eche de menos la vida que tenía allí, pero no creo que pueda volver a mi pequeña Batcueva en el 13éme solo para unos días (que ojalá sí, pero es que caro era un rato, así entre nosotros) así que tendré que buscar alojamiento, y cuanto antes mejor porque luego aquello se pone por las nubes (no, en serio, qué caro todo). En fait, yo creo que haré con Venere.com (¿la conocéis?) porque me la han recomendado muchísimo y he visto que además te dice lo que se acaba de reservar, y otra cosa no, pero cotillas y copiones somos todos un rato, y ya que esa otra gente se ha molestado en buscar un buen sitio, no vamos a desaprovechar su trabajo de investigación, hombre, por Dios.

En fin, que yo todo esto lo dejo un poco así caer, pero que mi cumple es justo después de Navidades, así que sentíos libres de regalarme este viaje (o uno a Suiza). Si queréis os podéis venir conmigo, soy una guía turística guay. (Creo. Espero. Deseo).

jessica-2Bv-2Bgrutch

 

 

P. D.: Versailles no, pero a Disney he ido 12 ó 13 veces. Y varias en Navidad.

El follarín de los bosques

follarin de los bosques

Aquí estoy, un día más, gustándome los gilipollas. Porque esto es así, los que me conocéis lo sabéis, y los que no, pues ya os lo cuento yo. ¿Y por qué me gustan los gilipollas? Nunca lo sabremos, pero así es, así que vamos a aprovecharlo; que mi experiencia no caiga en saco roto: a lo largo de los años (que no han sido muchos, pero sí muy intensos) me he cruzado con muchos tipos distintos de imbéciles. Del que quiero hablaros hoy es El follarín de los bosques. Y ¿qué es un follarín de los bosques? os preguntaréis angustiados. Bueno, pues así, a grandes rasgos, un follarín es el típico tío que va metiéndola por doquier (¿a que poniendo por doquier parece que se suaviza lo de meterla?). Es el chico que te come la oreja para acostarse contigo y tan amigos. O sea que de algo más te olvides, chata. Que si es lo que quieres, bien, pero si no, un poco por saco sí que da perder el tiempo. Y ya que me preguntáis de dónde viene ese nombre tan guay (porque es guay, y lo sabéis), os diré que debe de haber sido por generación espontánea, porque no es porque el tío te lo vaya a hacer en un pinar ni porque sepa hacerlo siquiera, (ya sabéis, cantidad NO es igual a calidad).

follarin de los bosques claves

Total, que estás conociendo a un tío y no tienes claro de qué pie cojea. Estas son las claves para saber si tu chico es un follarín de los bosques: SIGUE LEYENDO

Horroróscopo: te puede pasar a ti

El espíritu navideño ha invadido mi frío (cínico y muy muy solitario) corazón (llevo escuchando villancicos desde principios de noviembre) y quiero haceros un regalo antes de tiempo (que esto siempre hace mucha ilusión). Ni amigos invisibles ni nada. Esto es de mí para vosotros, claramente.

Total, que he decidido deciros qué os va a pasar estas Navidades. Una pequeña predicción del futuro, un horroróscopo de esos, que estas cosas gustan mucho y nadie cree en ellas pero «¿y si es verdad lo que dice la Cosmo que me va a pasar este mes?» Me he estado informando al respecto (que yo hago investigación, mucha, siempre pa’ to’) y yo creo que ya tengo mínimo la misma formación que las ¿horoscopólogas? de la Glamour. (¿Esto quién lo lleva? ¿Son astrólogos? Igual tan bien informada no estoy).

He mirado un poco las estrellas, las cartas del tarot, una bola de cristal y un par de series en Internet (es que está interesantísimo Parenthood, de verdad) y esto es lo que me han dicho (tomáoslo en serio, que no es en plan de broma, no, this shit is real, os va a pasar tal cual):

horroroscopo

Leo: este mes desmelénate, que vas a tener pelazo. Pasa de gorros. Bueno, mejor no, que me dice la bola de cristal que va a hacer frío. Y niebla, mucha niebla; y la humedad para tu pelo, mal. horroroscopo humorAh, y ojocuidao’ en el cotillón de fin de año, que siempre acabas metiendo el pelo en la copa de alguien y luego eso huele muy mal. Vaticino una ducha de agua caliente el día 1 (a eso de las 3 de la tarde, que tú nunca has sido de madrugar; una lástima, por cierto, porque el concierto de año nuevo es una joyita). Lávate el pelo dos veces, que con una solo te va a seguir oliendo a Nochevieja. SIGUE LEYENDO

Cómo salir con una chica sarcástica

Petits, me acabo de dar cuenta de una cosa: soy demasiado sarcástica for my own good. Que esto está bien porque yo conmigo misma me lo paso muy bien, pero me gustaría no morir sola (por lo que sea, llamadme loca). Y he pensado que por ahí, por el mundo, tiene que haber más chicas como yo (igual-igual no, porque, bueno, yo soy yo, pero igual de sarcásticas, quicir) a las que les gustaría salir con alguien en algún momento. Y además, también tiene que haber chicos por ahí, por el mundo, que quieran salir con ellas. (Pobrecitos, no saben a lo que se enfrentan). Así que creo que ya es hora de que alguien haga algo por estos pobres insensatos y escriba una guía para salir con una chica sarcástica. Y lo voy a hacer yo, porque tengo un ratito libre (y así tengo un post al que redireccionar a los tíos que me pidan salir para facilitarles las cosas. Porque de verdad, no sabéis la odisea que es salir conmigo).

guia salir chica sarcastica

Bueno, por fin has conseguido que esa chica te diga que sí, y te ha costado lo tuyo porque te lo ha puesto complicado. O igual no, pero la ironía y tú no os lleváis bien y hasta que has pillado que ella también quiere salir contigo… Tela. De hecho todavía estás dudando de si al final vais a quedar hoy o no. Pongamos que sí. Cosas que tienes que tener en cuenta:

1.- Cualquier cosa que digas, en cualquier momento y en cualquier lugar, podrá ser utilizada en tu contra más tarde: Tu chica es sarcástica y además tiene muy buena memoria; no va a querer hacer la misma gracia dos veces así que irá almacenando ideas en la base de datos, tenlo claro. SIGUE LEYENDO

Ir a la peluquería: el horror

25octubre14 (10)

Algún día saldré de la peluquería contenta, o por lo menos sin llorar, pero hoy no es ese día. Bueno, “hoy”, el 23 de octubre para ser más exactos. Qué día tan negro…

Junto con el cambio de look del blog, (que no debería decirlo yo, pero qué bien me ha quedado) ha habido otro cambio: mi corte de pelo. Si no vivisteis el drama conmigo por redes sociales os lo voy a contar, porque de algo tendremos que hablar ¿no? (Y sí, ya sé que estoy más gordita. Lo del gimnasio no está funcionando as expected, un poco como mi vida en general). TOTAL, que llegué yo aquel aciago día de octubre y decidí que la mejor de las ideas era cortarme el pelazo que tenía (que lo tenía). Porque, no sé, el típico día en que te da un derrame cerebral, vaya. Es lo que os contaba, que no medito bien las decisiones y en cuanto las tomo tengo que llevarlas a cabo. Diría que al final esto me va a dar un disgusto, pero mayor disgusto que el que me llevé cuando me miré en el espejo de la peluquería NO LO HAY:

Entro en la pelu y Vivi (que así se llamaba la peluquera) me pregunta qué es lo que quiero. Os voy a decir lo que dije textualmente, a ver si es que yo me expresé mal o qué:

—No me cortes más de cuatro dedos, que me gusta mucho el pelo así, largo. Y en cuanto al color, me gustaría bajar un tono o algo así hacia la mitad del pelo. En plan por debajo de las orejas. Tipo californianas pero sin llegar a rubio, ni muy arriba, solo para darle un poco de, no sé, brillo.

Yo creo que tan difícil no se lo puse ¿no? Vamos, que no es como cuando todos creísteis que me presentaba a MYHYV, esto estaba muy claro from the very beginning. Pero vaya, al final esto es lo que entendió ella: SIGUE LEYENDO