25 julio 2014

Barrera del lenguaje: entre el castellano y el mexicano LA HAY






Creo que los mexicanos de mi universidad de París tenían algo conmigo. (Que igual no es conmigo solo pero como os lo estoy contando yo pues eso). Total, que no es que no me gusten, de hecho mis amigas mexicanas son tan monas que me las comería a besitos, pero con los chicos tengo dos problemas. El primero, que soy mucho más de nórdicos (a las pruebas me remito) y el segundo, que ya conocí al mexicano perfecto, y CLARO, todo lo que venga después pues ya no... No.

Y ahora me hace gracia porque una de las últimas cosas que me dijo este chico tan mono mientras estábamos en Madrid (porque nos conocimos en París, pero en navidades vino a verme a Madrid ya que visitaba España) es que ya no podía conocer a ningún mexicano más. Que el próximo semestre si se me acercaba algún chico tenía que decirle que ya tenía cubierto el cupo, que lo sentía mucho pero que el puesto ya estaba ocupado. Y bueno, un poco sí, la verdad.
Es más, si hubiese sido por él no me habría acercado a ningún otro tío en general nunca jamás hasta que él hubiese vuelto a por mí a Europa (esto dicho por él, ojo -suspirito-). Aunque vista mi suerte IGUAL debería plantearme seriamente esta opción. ¿Cómo lo veis? El celibato no puede estar tan mal.

Lo bueno es que la cultura es parecida (que no igual) y estoy enamorada de la comida de México. Lo malo es la barrera del lenguaje. Que será el mismo idioma PERO NO. (Yo soy un poco de esas que pone cara de desengaño total cuando ve que la película que va a ver online está con audio latino, también os lo digo). Y es que más de una vez me he quedado con cara de circunstancia hablando con Irma y Daniela porque dicen cosas como ¡Pinche perro! güero (que teniendo en cuenta que lo de ¡Pinche perro! lo dice Dani con cara de mal humor refiriéndose al holandés, yo supongo que es malo. Y bien. ¿Veis por qué la quiero?).
Total, que esto es algo que los no-castellanoparlantes no entienden. Y siempre, SIEMPRE, que hay un latinoamericano, un español y alguien que no hable español (como un chiste) sale el tema:
—But it's easier for you two, you speak the same language.
Y claro, hay que explicar que sí pero no. Y pones EL ejemplo (lo habéis hecho todos en esta situación):
—Yes, but there are tons of differences. Like some words that have a complete different meaning for each of us. For example: Coger. In spanish is something like catchgrab or take. Like «take that beer» or «catch a ball». And in mexican means to fuck.
Y ya está. El tercero en discordia lo flipa todo, se le ilumina la cara y se pasa media hora de reloj haciendo la gracia.

24 julio 2014

Vacaciones, pijos y nudismo en la piscina

playa cadiz atardecer
hotel pijo vacaciones
¡Por fin fotos de mis vacaciones!
¡Ueeeehh!
¡Y yo no aparezco en ninguna!
¡Ueeeehh! 
Bueno, mi culo un poco sí, pero ya ves tú. Y es que, no sé vosotros, pero yo en la playa no me hago fotos. Quicir, ¿con la cara llena de crema y esos pelos? Ni de coña. Además con las manos llenas de arena yo no toco mi reflex, que ya hemos tenido suficientes disgustos. Y no es porque no haya nada digno de fotografiar, al fin y al cabo, es un hotel de Borjamaris y si por algo están caracterizados, a parte de por ser destino vacacional de tan divertidos personajes, es por los modelitos de las Cayetanas, Carlas y Rocíos que los acompañan. Porque van muy monas ellas siempre: bikini con pareito a juego, chanclas con plataforma (y si me apuras tacón kitten, que lo he visto), bolso en el mismo tono y gafazas de sol grandes que te mueres. Bueno, esto último un poco como yo porque me las pongo cuando bajo a desayunar y no me las quito hasta que me meto en la ducha para prepararme para la cena.

Y ¿qué he hecho en la playa? No-broncearme, leer y cotillear. (Porque lo de comer y beber como si no hubiese un mañana viene ya implícito en el concepto de vacaciones ¿no?) Es que tampoco hay mucho más que hacer, eso sí, qué blanquita he vuelto, qué libro tan bonito me he leído y qué de cotilleos traigo. De hecho para mí los días que paso en Cádiz son un poco como un estudio antropológico. (El tiempo en Mérida también ¿eh? Yo no discrimino por ciudades).

¿Qué hay que ver en un hotel de pijos?

  • Familias-bien, generalmente embarazadas del tercer hijo (posiblemente un Rodrigo o un Íñigo), que se traen a la interna para que les cuide a los críos durante las vacaciones.
  • Parejas jóvenes de guapos (muy guapos, muy ricos y muy bien vestidos. Esta gente, ¿por qué?)
  • Alemanes cogiendo el rojo cangrejero ese tan favorecedor (igual que yo).
  • Cuarentones que hacen nudismo en la piscina del hotel (que de verdad, no entiendo qué necesidad tendría yo de verle el pene a ese señor, no me fastidies).
  • Aristócratas belgas (no voy a confirmar ni desmentir que aquellos Cosmopolitans me los tomara con un miembro de la nobleza belga. Pero ahí lo dejo).
  • A Susana Uribarri y a Darek (lo normal).
  • Parejas de cincuentones que bajan a la playa con un bolso gigantesco de Louis Vuitton, él (que es el que lleva los bártulos, por supuesto) y shorts de pedrería, taconazos y Mini HL de la misma firma, ella.

Como podréis comprobar he estado muy entretenida juzgando estas vacaciones. Solo me da un poco de pena haber estado en la playa mientras se hacían actividades en la piscina. Quiero decir, ¡Borjamaris haciendo Zumba en la pisci, POR FAVOR! Pero bueno, otro año será.

¿Vosotros sois de cotillear en vacaciones? ¿O durante todo el año? Y lo más importante: ¿qué es lo más llamativo que habéis visto en verano? Porque lo del señor desnudo en la pisci yo creo que no lo voy a poder superar nunca.
playa cadiz vacaciones
hotel pijo vacaciones
hotel pijo vacaciones
P. D.: El libro que os comentaba es El cielo en un infierno cabe de Cristina López Barrio. A veces se hace un poco lento en la narración pero qué historia tan bonita, de verdad.

22 julio 2014

Limonada: el truco está en las naranjas

(Hale, yo ahí conservando el misterio como veréis. Ya pa' qué os vais a leer el resto del post ¿no?)

Once de la mañana, julio, Madrid (aunque perfectamente podría ser agosto en el Sahara porque MENUDO CALOR y no son ni las doce). Un bizcocho en el horno (porque ¿por qué no encender el horno ahora con la fresca?) y tú arrastrándote por los suelos porque no es mediodía pero tú ya has limpiado, hecho ejercicio, te has duchado y hecho un puto bollo. En ese momento te acuerdas de aquella limonada casera increíble que tomaste en Budapest (aquí la pruebatercera foto, cara de pan que te mueres) y de toda la fruta que compraste el otro día específicamente para hacerla. Y ahí vas, buscas la receta en Internet como buen ama de casa de los 50 (que si en aquella época hubiese habido Internet, todas habrían tenido Pinterest y un blog de cocina. O sea como ahora, vaya) y te pones a hacerla.
No has visto que nadie le eche naranjas pero la que tomaste en Hungría llevaba y estás segura de que era eso lo que hacía que la bebida estuviese tan buena (el kilo y medio de azúcar para rebajar amargura, nada que ver). Y vamos, por tus narices que tu limonada también va a llevar, porque es tuya y le pones lo que te de la gana, hombre.

Y así queda tu receta. (Mi receta. ¿Nuestra receta? ¿Cuántas veces puedo repetir esa palabra hasta que me penalice Google?)





Ingredientes para una jarra de limonada


1 taza y media de agua
1 taza de azúcar (el azúcar glas se disuelve mejor)
2 tazas de gaseosa
Limones, limas y naranjas (sí, naranjas para una limonada) para hacer:
1/2 taza de zumo de limón
1/2 taza de zumo de lima
1/2 taza de zumo de naranja (natural)
Y trocitos
Hielo como para una boda (sin exagerar, en serio)

Instrucciones


1. Hay que disolver el azúcar en el agua (que parece fácil pero tres cuartos de hora como lo hagáis a pelo). El azúcar se disuelve muchísimo mejor si el agua está caliente, así que poned a hervir la taza y media de agua y empezad a remover, petits.
2. Dejadlo enfriar mientras hacéis los zumos de limón, naranja y lima.
3. Mezclad el agua azucarada, los zumos y la gaseosa en vuestra jarra favorita (es que si el recipiente no os gusta os va a saber mal la bebida, seguro).
4. Cortad los trocitos de fruta y añadidlos a la mezcla (que le dan sabor, pero sobre todo, quedan muy cuquis).
5. Metedlo en la nevera hasta que lo vayáis a servir y entonces echad todo el hielo que quepa en la jarra. Si entran dos cubiteras MEJOR.
6. Último y vital: Cuando tengáis la limonada bien fría traedme un vaso que en Madrid hace mucho calor.

Consejo: Si queda muy fuerte rebajadla con gaseosa mejor que con agua porque los hielos ya van a aguarla suficiente.

Que ya que estáis podéis hacer la merienda entera y acompañar la limonada con alguno de estos bollos (que así todo queda en casa), o venir aquí directamente porque en mi casa siempre hay algo de esto (de ahí que necesite tan desesperadamente hacer CrossFit).

limonada casera meriendalimonada casera merienda
Y ahora que habéis leído esto, aprendido a hacer limonada fresquita para el verano y dado a Me Gusta al blog (o al post) en Facebook, ya podéis dejar el ordenador e iros a la piscina. Es una orden.
Un besito. ¿Un besito? Un besito.
receta limonada casera truco naranjas
limonada casera receta truco

P. D.: En una escala del 1 al 10, ¿cuánto parezco una campaña publicitaria de piscinas en esta foto?
P. D. 2: ¿Y china? Porque cuando me da el sol parezco un poco china también. 

19 julio 2014

¿Cómo saber qué sienten tus lectores por tu blog?

Porque yo en lo de cómo saber qué siente por ti ese tío que te manda berenjenas por WhatsApp no me meto, pero lo de saber lo que tus lectores sienten al meterse en tu página te lo digo en un momentito.
Se me han juntado el hambre y las ganas de comer, chicos, y a mí esto me pasa mucho después de hacer CrossFit y con el diseño y funcionalidad del blog. Si es que no me podéis dejar sola con acceso a webs de marketing online. ¡Así sin vigilancia ni nada!

Mi último descubrimiento es un gadget (widget para los de Wordpress, que también lo podéis usar) que le pregunta al lector cómo se siente con respecto a la web, o incluso al post, que está visitando. Los más curiosos ya os habréis fijado, pero para los demás es esa carita rosa (rosa-elegancehunter, ojo, que es mi color característico) que cambia de expresión en la esquina inferior derecha del blog. Funciona un poco así (por si no os animáis a pinchar y participar, incluso os he hecho un gif, POR FAVOR):

sentimientos lectores tu blog

¿Y para que sirve? (Os preguntaréis angustiados)Para obtener información sobre tus lectores, ni más ni menos, conocer su opinión.
Los que sepáis algo de marketing, sea online o no, (o tengáis dos dedos de frente, vaya) sabréis que es muy importante conocer a tu público, saber cómo es y lo que quiere, por qué lo quiere, cómo, cuándo y dónde. Cuanta más información mejor. Y en Internet pasa igual, si quieres que tu página tenga éxito tienes que conocer sus puntos fuertes y débiles (y saber explotarlos, pero eso es otro tema).

Como hasta la fecha el apartado de sentimientos no aparece reflejado en Google Analytics, GetSmily nos ofrece la oportunidad de preguntarles a nuestros seguidores lo que piensan de nuestro site de una manera diferente (totalmente anónima) y luego desgrana toda la información que le llega. Entre otras estadísticas están las referentes al sexo de tus lectores, su edad, cómo han llegado a tu blog, qué post estaban leyendo y su ubicación (pero es anónimo ¿eh?)

Es una aplicación muy intuitiva, pero por si os quedáis pillados en la página de inicio (que a mí me ha pasado. O sea en la de registro no, que hasta ahí llego) por el tema del código, debajo os dejo un tutorial supersencillo con un truco explicando qué código hay que utilizar y dónde colocarlo.

1.- Una vez registrados, nos aparecerá un pop-up como muy abrumador con código que pegar bajo la cabecera en la plantilla y la opción de enviarle un correo a nuestro diseñador gráfico para que lo haga él. Vamos a suponer que somos blogueros desirvientados, como diría Julia Child, y lo hacemos todo nosotros. Siendo así, vamos a pasar de esa pantalla y cerrarla para que aparezca el menú principal.
tutorial getsmily
2.- Abrimos el menú Customize the widget que nos mostrará todas las opciones de colores, posición e idiomas, personalizables.
tutorial getsmily
3.- Trasteamos con las opciones hasta que tengamos el gadget como nosotros queramos; y aquí es donde viene el truco: para no tener que tocar la plantilla de nuestro blog, haremos click en el link azul que reza copy/paste different customized versions of the widget y nos aparecerá lo siguiente:
tutorial getsmily
4.- Ese código es el que nos interesa. Ahora solo tenemos que copiarlo, vamos al Escritorio de Blogger > Diseño > Añadir un gadget > HTML/Javascript > y pegamos nuestro código en el contenido, guardamos y listo.
Bueno, ¿qué opináis? ¿Os gusta? Si os decidís a ponerlo, comentadlo abajo para que nos pasemos por vuestros blogs a votar. (Que sé que algunos ya lo habéis hecho. Guiño, guiño).
Y mientras tanto, animaos a opinar sobre Elegance Hunter con mi GetSmily y, si os ha parecido interesante este post, dadle a Me Gusta en Facebook o compartidlo con vuestros seguidores.

tutorial getsmily lectores opinion blog

P. D.: Si os interesan este tipo de posts, tengo mil cosas más que enseñaros. Solo tenéis que decirlo ;)

18 julio 2014

Hombres, barbas y flores

hombre barba flores
barba con flores
Me gustan mucho los hombres con barba, no puedo evitarlo. Me gustaban antes de que se pusiera de moda lo del hipster-barbudo y me gustan ahora que parece que se está pasando el furor. A mí eso de «de tanto verlo es que ya ni me atrae» no me pasa. Me siguen atrayendo igual, o sea bastante. Sobre todo la mítica barba de tres días (¡ESA! De bigotes y perillas soy menos, la verdad).
Es porque el vello facial hace a los hombres más masculinos, no tiene mucho más. Más varoniles, que no sé por qué exactamente se ha empezado a llevar lo ambiguo, y los tíos heterosexuales con escote y pitillos rosa (y esto es un mal de la sociedad a unos niveles exagerados). Resumiendo, que a mí me gustan los hombres-muy-hombres.

Y nada, como con todo, ya ha tenido que venir un listo a jodérmelo, feminizarlo y popularizar las barbas con flores. Una vez más: BARBAS CON FLORES. (¡Chicos que se enredan amapolas en la cara!) Mira, para un ratito y hacer la gracia, está bien, pero ya. A ver si me explico, para Tumblr es una tendencia guay (porque ahí son muy de estas cosas) y estaba claro que tenía que llegar un Fuck Yeah Flower Beards!. Si me apuras, hasta da para una cuenta en Instagram, como el proyecto de Pierce Thiot, Will It Beard (porque, ¿por qué no meterse cosas en general en la barba?) pero en algún momento hay que parar; antes de que se nos vaya de las manos, de verdad, por favor.

Que yo entiendo que lo ves en SModa y le dices a tu novio «Cariño, ven, que te voy a poner unas margaritas en la barba y ya verás qué gracioso», a lo que tu novio te puede responder algo como «Y por qué no te las pones tú en el...» (que esto es muy español) y esa sí que es una moda que no me gustaría ver.
flores barba
En fin, ¿qué opináis vosotros? ¿Preferiríais a un tío con barba llevando un ramo de rosas o a uno que llevara las rosas en su barba? Que no es lo mismo aunque suene parecido. Y ojo, que lo de las rosas en el pelo de la cara es un riesgo, que el tallo tiene espinas. Habría que tenerle en cuenta a ese muchacho el esfuerzo. Ahí lo dejo.
chico barba flores

15 julio 2014

Madrileños en Mérida

mérida plaza españa fuente
merida plaza españa
festival teatro merida 2014
merida elegancehunter
Moza recia, ¿t'apetezco? ¡Que tengo tierras!
Igual no es exactamente lo primero que oyes por la calle cuando llegas a cualquier pueblecito español, pero yo creo que es lo que pensamos que vamos a escuchar todos los madrileños cuando salimos de la capital. Es poner un pie fuera y hale, todo provincianos. Que igual tú vienes del pueblo (o el barrio) más cateto de todo Madrid (que los hay, y en abundancia) pero ahí estás tú sintiéndote todo refinado por ser "de ciudad".

En fin, todo esto viene a que sí, yo me iba de vacaciones a Cádiz, pero siempre hacemos noche en Mérida por no hacer todo el camino de una sentada y eso, que «Es que Mérida es un pueblo». Pero muy bien todas las veces la verdad, porque siempre llegamos durante el Festival de Teatro de la capital extremeña, lo que significa que comemos con actores españoles fijo ya que, por lo que sea, también da la casualidad de que la mayoría de ellos, si no todos, se alojan en el Mérida Palace como nosotros. (Que si vais a pasar un par de días allí, yo lo recomiendo, que el recepcionista de por la noche es muy guapo. Que el hotel también está muy bien y la comida del restaurante es espectacular, pero, en serio, ese recepcionista). De hecho el año pasado estuvimos con Carlos Sobera y Francis Lorenzo, y este año con Sara Baras, que daba vida a la historia de Medusa en la sexagésima edición del Festival (yo es que soy muy fan de la mitología griega y os lo tenía que decir).

Y volviendo un poco a lo de antes, que sé que no todos los que me leéis sois de la capital, que tengo Google Analytics, ¿cuál es la mejor expresión que habéis oído en vuestro pueblo? Porque de momento, mi favorita es la que encabeza este post pero lo mismo me estoy perdiendo una perla de sabiduría provinciana y yo aquí sin saberlo.
merida elegancehunter

P. D.: Una semana de playa después estoy tan blanca como en esta foto, no esperéis mucho más de mis fotos en bikini.